Al nacer, mi madre me regalaba un hilo de su timidez y un frasquito con gotas de humildad, y mi padre me obsequiaba con una mochila llena de sueños y una pasión: volar sobre un pincel. Así es pues como yo soy en esencia, mutable: en las mañanas capaz de volar..., y por las noches me vuelvo tan minúscula que casi desaparezco...

Os invito ahora a mirar a través de mis dibujos y os pido que observéis, curioseéis y opinéis mientras buceáis por mi blog. Sed todos bienvenidos.

miércoles, 20 de febrero de 2013

NIOBE

¡Os dejo el cuento para que podáis verlo! Ya está entregado y Lola me ha comentado que ha gustado mucho a los destinatarios.
¡Gracias por el encargo Lola!